Los accidentes de circulación y los daños derivados de estos, representan uno de los problemas de salud pública más importantes para el futuro, por ello desde Grupo Reclama queremos abordaremos hoy este tema y trataremos a propósito de uno de los daños más dramáticos que las víctimas de un accidente pueden llegar a padecer: las quemaduras en accidentes de coche.

 

Las quemaduras como secuela de un accidente: Una amenaza real

 

Siempre que se produce un accidente de tráfico, por pequeño que este sea, existe el riesgo de sufrir daños y lesiones. Entre estos daños y lesiones, aquellos que son provocados por la exposición al fuego como resultado de un pequeño incendio o explosión durante el accidente son quizás los más temidos, pero no los únicos.

 

Las quemaduras que pueden llegar a sufrirse en un accidente pueden dividirse en cuatro categorías:

  • Quemaduras por calor: Entre las quemaduras en accidentes de coche, estas son quizás el tipo más común que sufren las víctimas, pudiéndose deberse a el contacto directo con la llama de un fuego, a la radiación del calor del incendio o al contacto con superficies calientes, metálicas o plásticas, incluso con líquidos o vapor.
  • Quemaduras eléctricas: Las quemaduras eléctricas tienen lugar cuando la corriente eléctrica, del propio vehículo o de algún punto externo, como los cables de alta tensión de un poste eléctrico que ha sido golpeado, pasan a través del cuerpo del accidentado.
  • Quemaduras químicas: Las quemaduras químicas se produce cuando la piel entra en contacto con sustancias químicas fuertes y abrasivas. Estas quemaduras suelen producirse con mayor frecuencia cuando en el accidente se ha visto envuelto algún vehículo de transporte de sustancias peligrosas, sin embargo no exclusivamente, ya que dentro del vehículo pueden ser transportados otros productos capaces de producir este tipo de quemaduras.
  • Quemaduras por abrasión: Este tipo de quemaduras suele ser presentado con más frecuencia por aquellos motoristas accidentados, a los que sus ropas o protecciones no han podido proteger eficazmente una parte de su cuerpo, que ha quedado expuesta al roce contra el pavimento a gran velocidad, lo que causa su aparición.
    En los conductores de otros vehículos, este tipo de quemaduras se da principalmente en los impactos a gran velocidad, generalmente se producen en el cuello, el pecho y el hombro. En estos casos, el cinturón de seguridad se convierte en el causante directo de este tipo de lesiones, al hacer contacto con la piel y frenar el cuerpo del accidentado para que no salga despedido del vehículo.

 

¿Cómo debes actuar ante un incendio?

 

Nunca es recomendable situarse cerca de las llamas, por lo que si tu vehículo se ha incendiado debes tratar de alejarte de él. El gran peligro cuando se produce un incendio, además del fuego, es el humo, tenlo en cuenta ya que puede causar graves intoxicaciones, irritación en ojos y garganta y dificultar la respiración.

 

Recuerda además que echar agua o acercarse a tratar de ayudar a un accidentado que haya sufrido quemaduras en un accidente de coche son dos comportamientos instintivos que pueden empeorar la situación, no te hagas el héroe. Procura mantener la calma y aplicar el protocolo PAS, tratando de mitigar las posibles consecuencias que se hayan producido en el accidente.

 

Si cuentas con un extintor y el fuego del vehículo incendiado es menor, puedes tratar de apagarlo y eliminar el peligro, pero si tienes dudas es mejor que esperes a que acudan los servicios de emergencia, las autoridades y los bomberos.

 

Prevención ante todo

 

El incendio en un coche puede llegar a ser devastador, por ello y a modo de precaución siempre es recomendable seguir ciertas pautas de seguridad para evitar las quemaduras en un accidente de coche.

 

  • No fumar: Parece obvio, pero cualquier pequeña chispa puede inflamar un componente del vehículo, como la tapicería y provocar un pequeño incendio.
  • Mantenimiento y revisiones periódicas: Mantener el vehículo en buenas condiciones y revisar todos sus sistemas regularmente en el taller nos evitara muchos disgustos y minimizara la posibilidad de que llegue a producirse un incendio de origen eléctrico.
  • El extintor es tu amigo: Procura contar siempre con un pequeño extintor para tu vehículo, nunca se sabe cuándo va a ser útil.
  • Atento al repostar: Las gasolineras son lugares altamente inflamables, por lo que debes extremar el cuidado cuando te detengas a repostar, procurando no derramar gasolina o aceite, que puedan derivar con cualquier chispa en un incendio o explosión.

 

Desde Grupo Reclama velamos por tu seguridad y sabemos que las quemaduras en accidentes de coche son un daño personal difícil de cuantificar, aun así, si has sufrido un accidente de este tipo en la carretera, no lo dudes y contacta con nosotros. En Grupo Reclama somos profesionales en la materia y nos encargaremos de que obtengas la indemnización que en justicia te corresponda derivada de tu accidente.