En Grupo Reclama queremos abordar hoy el tema de la aparición de las secuelas psicológicas tras sufrir un accidente. Si bien las secuelas físicas y los daños personales son relativamente fáciles de evaluar, las secuelas psicológicas que suelen aparecer tras sufrir un accidente, especialmente tras sufrir uno especialmente grave, son algo más complejas de diagnosticar. A continuación, hablaremos sobre ellas más en profundidad.

La importancia de las secuelas psicológicas tras un accidente

Cuando se produce un accidente, sobre todo uno grave, con frecuencia esto implica la aparición de secuelas físicas que en ocasiones pueden llegar a tardar años en desaparecer completamente, si es que lo hacen. Sin embargo, según los expertos,  las secuelas psicológicas son incluso más importantes y duraderas que las físicas. El dolor de haber perdido a un ser querido, el temor a que se reproduzca el accidente, el insomnio, el estrés y otras condiciones similares son sufridas en silencio, tanto por los implicados como por los familiares más cercanos de estos, ya que asumir las consecuencias de un siniestro es algo para lo que nadie está preparado.

En un estudio de la Asociación Prevención de Accidentes de Tráfico, se recoge que la mitad de los afectados por un accidente de tráfico han tenido que formar parte de un tratamiento psicológico en algún momento tras el mismo. Aproximadamente, el 30% de ellos sufre de depresión, el 33% vive con angustia y el 44% tiene problemas por trastornos de la conducta alimentaria o del descanso como consecuencia directa del siniestro. Asimismo, también el 10% de los afectados, tanto si son las víctimas como si son sus familiares, llega a mostrar síntomas evidentes de Trastorno de estrés postraumático (TEPT).

¿Qué tipo de secuelas psicológicas puedes sufrir tras un accidente?

Un accidente de tráfico es inmediato e inesperado, algo que suele dificultar su asimilación y la de sus consecuencias. Las secuelas psicológicas que deja este tipo de accidentes suelen ser graves, por lo que el apoyo familiar y social se convierten en una herramienta clave para ayudar a superar una situación, muchas veces traumática, cuyos síntomas pueden agravarse y deteriorar enormemente la salud mental y física de una persona.

Aunque por norma general, la aparición de estos suele remitir significativamente en un periodo de entre las 4 a 6 semanas tras el suceso, en ocasiones no sucede así, pudiendo desarrollarse entonces un trastorno de estrés postraumático.

Entre los tipos de secuelas psicológicas más frecuentes, que suelen aparecer en las personas implicadas en un accidente o en sus propios familiares se incluyen:

  • Cambios de humor
  • Pérdida de confianza
  • Disminución de la concentración
  • Cambios de la actividad psicomotriz, nerviosismo, agitación o inhibición
  • Alteraciones del sueño o hipersomnia
  • Disminución o ausencia del apetito
  • Fatiga o falta de vitalidad
  • Desinterés general, decaimiento y ensimismamiento
  • Depresión, tristeza, sentimientos de inutilidad o culpabilidad excesiva
  • Falta de concentración y disminución de la capacidad para pensar y razonar
  • Un alto grado de estrés


La Indemnización y las secuelas psicológicas

La cuantía de las indemnizaciones a reclamar por sufrir secuelas psicológicas tras un accidente de tráfico, se fija de conformidad a unas reglas y baremos que con frecuencia son difíciles de aplicar de manera homogénea y generalizada, por lo que se tiende a evaluar cada caso en concreto de manera individual por un especialista.

En la Ley 35/2015 de Accidentes de Circulación se establece el baremo para calcular las indemnizaciones que pueden derivarse de este tipo de situaciones, pero para valorarlas adecuadamente será fundamental someterse a una evaluación pericial en profundidad. Evaluación que llevará a cabo un psicólogo forense.

El Psicólogo Forense

Este profesional será el encargado de evaluar el daño que se ha producido a nivel psicológico. Para esta valoración, el psicólogo forense evaluará la alteración en la estabilidad emocional del paciente que haya sido víctima del accidente. Asimismo, tendrá en cuenta el normal o anormal funcionamiento social, laboral y familiar del lesionado como consecuencia del accidente sufrido.

Este tipo de secuelas son tenidas en cuenta debido a que pueden alterar enormemente la vida de las víctimas de un accidente de tráfico y de sus allegados más cercanos. Cada una de las diferentes secuelas sufridas a raíz de un accidente de tráfico son cuantificables y susceptibles de ser indemnizadas.

Las secuelas psicológicas tras un accidente son una realidad a la que en Grupo Reclama queremos ayudarte a hacer frente. Si ha sufrido un accidente y crees estar sufriendo algún tipo de secuela psicológica o presentas alguna de las características propias del estrés post traumático, no lo dudes y contacta con nosotros.

Deja en manos de expertos tu caso y gana en tranquilidad, nosotros nos encargaremos de que recibas la indemnización que en justicia te corresponda.